

Sin necesidad de rapar
Sin cicatrices visibles
Resultados naturales y duraderos
*Los resultados y la idoneidad del tratamiento requieren revisión médica.
Selecciona la imagen que más se parece a tu pérdida de cabello.








*El diagnóstico final lo realizará el equipo médico

Sin necesidad de rapar
Sin cicatrices visibles
Resultados naturales y duraderos
*Los resultados y la idoneidad del tratamiento requieren revisión médica.
Selecciona la imagen que más se parece a
tu pérdida de cabello.*








*El diagnóstico final lo realizará el equipo médico
Una técnica pensada para recuperar cabello manteniendo tu imagen durante el proceso.*
Una técnica pensada para recuperar cabello manteniendo tu imagen durante el proceso.*
Sin necesidad de rapar
Mantén tu estilo y tu imagen durante
todo el proceso.
Sin cicatrices visibles
Técnica mínimamente invasiva y una recuperación más cómoda.
Resultados naturales
Un resultado armónico y duradero adaptado a cada caso.
Sin necesidad
de rapar
Mantén tu estilo y tu imagen durante todo el proceso.
Sin cicatrices visibles
Técnica mínimamente invasiva y una recuperación más cómoda.
Resultados naturales
Un resultado armónico y duradero adaptado a
cada caso.
*La técnica recomendada y las espectativas del resultado se determinarán en consulta
*La técnica recomendada y las espectativas del resultado se determinarán en consulta
Diferentes necesidades. Un tratamiento diseñado para cada paciente
Diferentes necesidades. Un tratamiento diseñado para cada paciente

Caso 1
Recuperación de
la línea frontal
Pequeños detalles que hacen la diferencia

Caso 2
Coronilla
Tratamiento adaptado
a la zona

Caso 3
Densidad general
Naturalidad en
cada detalle

Caso 1
Recuperación de la línea frontal
Pequeños detalles que hacen la diferencia

Caso 2
Coronilla
Tratamiento adaptado a la zona

Caso 3
Densidad general
Naturalidad en cada detalle
Te acompañamos desde la primera valoración hasta el seguimiento posterior.
1.
Solicita tu valoración
Rellena el formulario y nos pondremos en contacto contigo.
2.
Evaluación médica
Analizamos tu caso y diseñamos un plan individualizado.
3.
Intervención
El Dr. Andrade realiza la intervención según el plan establecido.
4.
Seguimiento
Te acompañamos durante todo el proceso postoperatorio.
Te acompañamos desde la primera valoración hasta el seguimiento posterior.
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Evaluación médica
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Intervención
El Dr. Andrade realiza la intervención según el plan establecido.
4.
Seguimiento
Te acompañamos durante todo el proceso postoperatorio.
La atención no termina el día del injerto. Te acompañamos también durante la recuperación.

¿Qué esperar de tu
primera consulta?
Análisis detallado de tu
cuero cabelludo.
Evaluación de opciones de restauración, precios y financiación.
Entrega de un plan de restauración capilar personalizado.
La atención no termina el día del injerto.
Te acompañamos también durante
la recuperación.

¿Qué esperar de tu
primera consulta?
Análisis detallado de tu
cuero cabelludo.
Evaluación de opciones de restauración, precios y financiación.
Entrega de un plan de restauración capilar personalizado.
Encontraremos contigo la información del tratamiento y las opciones de pago disponibles
para tu caso.
Encontraremos contigo la información del tratamiento y las opciones de pago disponibles para tu caso
Un injerto capilar (trasplante de pelo) es un procedimiento en el que se extraen unidades foliculares de una zona donante (habitualmente la nuca y laterales, más resistentes a la caída) y se implantan en las áreas con menor densidad (entradas, línea frontal, coronilla). El objetivo es lograr un resultado natural, respetando dirección, angulación y densidad acorde a tu caso. La indicación depende del tipo de alopecia, la zona donante disponible y tus expectativas.
El precio de un injerto capilar varía según varios factores: número de folículos a trasplantar, complejidad del diseño, técnica empleada, equipo médico, y si se incluye seguimiento postoperatorio. Por ello, lo más fiable es un estudio capilar y una estimación personalizada tras valorar el grado de alopecia y la calidad de la zona donante. Desconfía de precios cerrados sin diagnóstico previo.
En la mayoría de casos, el cabello trasplantado está diseñado para ser duradero porque procede de zonas menos sensibles a la alopecia androgénica. Aun así, la alopecia puede seguir avanzando en el pelo nativo no trasplantado, por lo que a veces se recomienda un plan de mantenimiento médico y, en algunos casos, futuras sesiones. “Durar” no solo depende del injerto, sino de la evolución de tu alopecia y de los cuidados.
No hay una edad única, pero suele recomendarse cuando la alopecia está razonablemente estabilizada y se puede planificar una estrategia coherente a medio/largo plazo. En pacientes muy jóvenes, la caída puede progresar y obligar a rediseñar densidades o a reservar zona donante para el futuro. La clave es valorar patrón, ritmo de caída y expectativas.
Durante el procedimiento se emplea anestesia local, por lo que lo habitual es que no sea doloroso, aunque puede haber molestias puntuales (por ejemplo, en la infiltración anestésica). Tras la intervención, lo más frecuente es notar tirantez, sensibilidad o picor, especialmente en la zona donante, que suele mejorar con el paso de los días y la medicación pautada. La intensidad varía según cada persona y técnica.
Como cualquier procedimiento médico, tiene posibles riesgos y efectos secundarios: inflamación, enrojecimiento, molestias, sangrado leve, costras, picor, foliculitis postoperatoria puntual, pérdida temporal del pelo nativo (shock loss), y resultados por debajo de lo esperado si no se planifica bien. Un buen diagnóstico, un equipo experimentado y un postoperatorio correcto reducen riesgos y mejoran el pronóstico.
En general, suele ser buen candidato quien presenta alopecia estable o con patrón definido, expectativas realistas y una zona donante suficiente (densidad y calidad). También se valora el tipo de alopecia (no todas se trasplantan igual), el estado del cuero cabelludo, antecedentes médicos y hábitos (tabaco, medicación, etc.). La candidatura se confirma con un estudio capilar.
Depende de la técnica y del caso. En muchos procedimientos se realiza un rapado total o parcial para facilitar extracción e implantación, pero existen opciones en las que se puede minimizar o evitar el rapado visible (por ejemplo, estrategias para mantener el pelo largo en determinadas zonas). La decisión se toma según longitud del cabello, área a tratar y objetivos estéticos.
La inflamación suele ser temporal. De forma general, ayuda seguir el postoperatorio indicado: medicación pautada, dormir con la cabeza ligeramente elevada, evitar ejercicio intenso los primeros días, y respetar lavado y cuidados. No se recomienda improvisar antiinflamatorios o remedios por cuenta propia: lo correcto es seguir el protocolo del equipo médico y consultar si la inflamación es llamativa o persiste.
Es habitual que, entre las semanas posteriores al injerto, aparezca una fase de caída del cabello trasplantado (la raíz suele permanecer). Es un proceso esperado dentro del ciclo del folículo: el pelo cae y luego inicia una nueva fase de crecimiento. El calendario exacto varía, pero lo importante es entender que esa caída inicial no significa fracaso del injerto.
Un injerto capilar (trasplante de pelo) es un procedimiento en el que se extraen unidades foliculares de una zona donante (habitualmente la nuca y laterales, más resistentes a la caída) y se implantan en las áreas con menor densidad (entradas, línea frontal, coronilla). El objetivo es lograr un resultado natural, respetando dirección, angulación y densidad acorde a tu caso. La indicación depende del tipo de alopecia, la zona donante disponible y tus expectativas.
El precio de un injerto capilar varía según varios factores: número de folículos a trasplantar, complejidad del diseño, técnica empleada, equipo médico, y si se incluye seguimiento postoperatorio. Por ello, lo más fiable es un estudio capilar y una estimación personalizada tras valorar el grado de alopecia y la calidad de la zona donante. Desconfía de precios cerrados sin diagnóstico previo.
En la mayoría de casos, el cabello trasplantado está diseñado para ser duradero porque procede de zonas menos sensibles a la alopecia androgénica. Aun así, la alopecia puede seguir avanzando en el pelo nativo no trasplantado, por lo que a veces se recomienda un plan de mantenimiento médico y, en algunos casos, futuras sesiones. “Durar” no solo depende del injerto, sino de la evolución de tu alopecia y de los cuidados.
No hay una edad única, pero suele recomendarse cuando la alopecia está razonablemente estabilizada y se puede planificar una estrategia coherente a medio/largo plazo. En pacientes muy jóvenes, la caída puede progresar y obligar a rediseñar densidades o a reservar zona donante para el futuro. La clave es valorar patrón, ritmo de caída y expectativas.
Durante el procedimiento se emplea anestesia local, por lo que lo habitual es que no sea doloroso, aunque puede haber molestias puntuales (por ejemplo, en la infiltración anestésica). Tras la intervención, lo más frecuente es notar tirantez, sensibilidad o picor, especialmente en la zona donante, que suele mejorar con el paso de los días y la medicación pautada. La intensidad varía según cada persona y técnica.
Como cualquier procedimiento médico, tiene posibles riesgos y efectos secundarios: inflamación, enrojecimiento, molestias, sangrado leve, costras, picor, foliculitis postoperatoria puntual, pérdida temporal del pelo nativo (shock loss), y resultados por debajo de lo esperado si no se planifica bien. Un buen diagnóstico, un equipo experimentado y un postoperatorio correcto reducen riesgos y mejoran el pronóstico.
En general, suele ser buen candidato quien presenta alopecia estable o con patrón definido, expectativas realistas y una zona donante suficiente (densidad y calidad). También se valora el tipo de alopecia (no todas se trasplantan igual), el estado del cuero cabelludo, antecedentes médicos y hábitos (tabaco, medicación, etc.). La candidatura se confirma con un estudio capilar.
Depende de la técnica y del caso. En muchos procedimientos se realiza un rapado total o parcial para facilitar extracción e implantación, pero existen opciones en las que se puede minimizar o evitar el rapado visible (por ejemplo, estrategias para mantener el pelo largo en determinadas zonas). La decisión se toma según longitud del cabello, área a tratar y objetivos estéticos.
La inflamación suele ser temporal. De forma general, ayuda seguir el postoperatorio indicado: medicación pautada, dormir con la cabeza ligeramente elevada, evitar ejercicio intenso los primeros días, y respetar lavado y cuidados. No se recomienda improvisar antiinflamatorios o remedios por cuenta propia: lo correcto es seguir el protocolo del equipo médico y consultar si la inflamación es llamativa o persiste.
Es habitual que, entre las semanas posteriores al injerto, aparezca una fase de caída del cabello trasplantado (la raíz suele permanecer). Es un proceso esperado dentro del ciclo del folículo: el pelo cae y luego inicia una nueva fase de crecimiento. El calendario exacto varía, pero lo importante es entender que esa caída inicial no significa fracaso del injerto.
Solicita ahora tu valoración capilar personalizada y sin compromiso.
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